- El lenguaje técnico–científico no es uniforme. Cada rama del saber, cada disciplina, utiliza un lenguaje propio. Más que de un solo lenguaje científico pues, habría que hablar de variedades o subsistemas que coinciden en unas características comunes.
- Como el resto de los lenguajes especializados, el técnico–científico sólo es utilizado por sus hablantes en una parcela de su actividad; fuera de ella hacen uso de la lengua común. La dificultad de estos lenguajes los convierten en algo difícil de comprender para el resto de los hablantes.
- Los textos científicos deben observar las cualidades fundamentales de la ciencia: objetividad, universalidad y verificabilidad.
Objetividad
- La ciencia busca un lenguaje de carácter expositivo que persigue la objetividad; por ello, entre otras características formales de este metalenguaje, las voces usadas en estos mensajes son monosemicas, para reproducir lo mas fielmente, sin confusiones perturbadoras, la observación y el análisis del fenómeno, procesos u objetos.
Universalidad
- Los investigadores científicos, a la hora de hacer públicos sus resultados, pretenden que sus descubrimientos y tesis alcancen la mayor difusión. Consecuentemente se hace necesario un lenguaje común.
Verificabilidad
- La ciencia, tiene entre sus objetivos, la demostración de los saberes, necesita que sus investigaciones, y los resultados de ellas derivados aporten pruebas suficientes para justificar su veracidad.
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